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VIROLOGIA. EFECTO DE LOS AGENTES FISICOS Y QUIMICOS SOBRE LOS VIRUS

Diversos agentes físicos y químicos pueden actuar sobre los constituyentes del virión produciendo su inactivación. En general los virus son más sensibles que las bacterias o los hongos a la acción de los agentes fisicoquímicos.

 

El conocimiento de la sensibilidad de los virus a las condiciones ambientales es importante para determinar la viabilidad de muestras clínicas para diagnóstico virológico, para la conservación de vacunas virales a virus vivo y para estimar la infectividad a temperatura ambiente. Es fundamental conocer la viabilidad de los virus para poder lograr una inactivación adecuada de aquellos materiales contaminados que necesitan desinfección o para efectuar el tratamiento indicado para un correcto abastecimiento de agua potable, etc. Entre los inactivantes físicoquímicos pueden mencionarse la temperatura, la luz UV, el pH, el medio iónico y los solventes de lípidos.

Temperatura
La mayoría de los virus son lábiles al calor. En general es suficiente una hora a 55-60ºC para inactivar a la mayoría de los virus por desnaturalización de las proteínas de la cápside, lo que impide la adsorción y la decapsidación. Constituyen excepciones el virus de la hepatitis B, los adenoasociados y viroides, que resisten esa temperatura.
Como regla general, la vida media de la mayoría de los virus puede ser medida en segundos a 60ºC, en minutos a 37ºC, en horas a 4ºC, en días a -20ºC, en meses a -70ºC y en años a -196ºC.
La esterilización por calor seco en estufa o por calor húmedo en autoclave, destruye a todos los virus, incluyendo a los más resistentes como el de la hepatitis B. por esta razón, la esterilización en estufa o autoclaves es el procedimiento de elección.
La temperatura ambiente, destruye muchos virus aunque el tiempo requerido para la inactivación depende de las características de la familia. Por ejemplo el virus de la hepatitis B y los pxvirus, (viruela) pueden conservar su infectividad a tº ambiente durante meses. En cambio, otros como los orthomixovirus(influenza) o los para mixovirus (sarampión) se inactivan en pocas horas.
Por estas razones es fundamental que las muestras clínicas para diagnóstico virológico por aislamiento sean conservadas a la temperatura adecuada, es decir 4ºC en hielo granizado y enviadas al laboratorio en el menor tiempo posible. Es importante evitar la congelación ya que muchos virus, en especial aquellos con envoltura como el virus Sincicial respiratorio o el Citomegalovirus son muy sensibles a la congelación y descongelación. Solamente deberán congelarse aquellas muestras que necesiten ser transportadas largas distancias y que no permitirán el mantenimiento del hielo.
Otro procedimiento para preservar la infectividad es la liofilización, que es un procedimiento de desecación al vacío, que se utiliza habitualmente para la conservación de vacunas virales.
pH y medio iónico
La mayoría de los virus se conservan mejor en medios isotónicos y a pH fisiológico, aunque algunos virus pueden soportar un amplio rango de pH y fuerzas iónicas. Por ejemplo, los enterovirus resisten el pH ácido del estómago y por esa razón pueden penetrar por vía digestiva. En la preparación de vacunas a virus vivo atenuado es imprescindible la preservación de la infectividad. Por ello se adicionan ciertas sales, como cloruro de magnesio, que aumentan la resistencia a la inactivación térmica

Radiaciones
Las radiaciones UV y las ionizantes (rayos X y Gamma) al producir alteraciones en el genoma son capaces de inactivar los virus. Para inactivar algunas vacunas se utiliza luz UV, por ejemplo la vacuna antirrábica de uso humano en Argentina. Las radiaciones ionizantes se utilizan para esterilizar materiales plásticos de uso médico o de laboratorio. La luz Uv se utiliza para esterilizar áreas de trabajo.

Solventes de lípidos
La presencia o no de envoltura determina la sensibilidad de los virus a los solventes lipídicos. Todos los virus con envoltura se inactivan fácilmente con solventes de lípidos como éter, cloroformo, sales biliares o detergentes aniónicos. Por el contrario los virus carentes de envoltura son resistentes a estos agentes y por ello son infectivos por vía digestiva, ya que no son sensibles a las sales biliares.

Desinfectantes
Para desinfección de superficies y material de laboratorio contaminado se utiliza hipoclorito de sodio al 10% o Cloro activo en una concentración del 1 al 5%. También puede emplearse glutaraldehído al 2% o ácido peacético. Es importante recordar que la solución de hipoclorito de sodio debe preparase diariamente a la concentración adecuada, ya que se evapora y así disminuye su concentración y por lo tanto, su efectividad como desinfectante.
Para antisepsia de manos y piel no pueden utilizarse los productos recién mencionados por ser tóxicos. En ese caso deberán utilizarse alcohol iodado al 2%, etano al 70% o cloroheximida al 0.5 al 1%.